Todos con los estudiantes
Hoy, como todos los lunes fui a la Vega a dar té, pan y conversación a la gente que duerme allá. Hoy, quizás como nunca antes, me dieron ganas de no quedarme de brazos cruzados ante un conflicto nacional.
Mañana hay Paro Nacional de la Educación. Hace ya varias semanas que los estudiantes secundarios están llamando la atención del país, exigiendo al Gobierno derechos que desde siempre deberían haberles sido dados. Yo creo que a estas alturas del conflicto todos sabemos cuales son. En fin, desde que todo esto empezó me he sentido apática con los estudiantes, incluso en un primer momento consideraba que estaban puro capeando clases, que muchos de ellos ni sabían por qué estaban peleando. Pero hoy, cuando escucho a sus dirigentes, cabros chicos que se manejan a la perfección, cabros que luchan por las oportunidades que todos prometen, me impresionó. Y me impresionó de la misma forma que a los colegios particulares y universidades que se han unido al paro en señal de apoyo, colegios que no necesitan hacer este tipo de cosas porque tienen todas las oportunidades a sus pies, igual como las tuve yo. Pero que quieren terminar con esta desigualdad y hacer algo por la educación en Chile.
En fin, hoy en la Vega conocí a un estudiante de 15 años, de un liceo x, dirigente, igual que todos los demás, con un objetivo claro: no parar hasta que les den lo que piden. Pero Juan estaba en la calle. Su mamá lo echó de la casa por andar “metido en tonteras”. Lleva tres días vagando. Lo asaltaron. Y hoy estuvo allá en el Ministerio de Educación, con todos los demás. Y después en el Liceo de Aplicación, su cuartel general como lo han denominado en las noticias. Intentó volver a su casa, pero su mamá no lo acepta. Quiere estudiar Ingeniería Comercial en la Universidad de Chile. Pero hoy no tiene ni un peso con que comprar algo para comer. Esta noche intentaría dormir sólo un rato porque a las 5 de la mañana tiene que estar en el Liceo por el Paro. No va a dejar de luchar por él ni por sus compañeros… aunque lo pierda todo…
Mañana hay Paro Nacional de la Educación. Hace ya varias semanas que los estudiantes secundarios están llamando la atención del país, exigiendo al Gobierno derechos que desde siempre deberían haberles sido dados. Yo creo que a estas alturas del conflicto todos sabemos cuales son. En fin, desde que todo esto empezó me he sentido apática con los estudiantes, incluso en un primer momento consideraba que estaban puro capeando clases, que muchos de ellos ni sabían por qué estaban peleando. Pero hoy, cuando escucho a sus dirigentes, cabros chicos que se manejan a la perfección, cabros que luchan por las oportunidades que todos prometen, me impresionó. Y me impresionó de la misma forma que a los colegios particulares y universidades que se han unido al paro en señal de apoyo, colegios que no necesitan hacer este tipo de cosas porque tienen todas las oportunidades a sus pies, igual como las tuve yo. Pero que quieren terminar con esta desigualdad y hacer algo por la educación en Chile.
En fin, hoy en la Vega conocí a un estudiante de 15 años, de un liceo x, dirigente, igual que todos los demás, con un objetivo claro: no parar hasta que les den lo que piden. Pero Juan estaba en la calle. Su mamá lo echó de la casa por andar “metido en tonteras”. Lleva tres días vagando. Lo asaltaron. Y hoy estuvo allá en el Ministerio de Educación, con todos los demás. Y después en el Liceo de Aplicación, su cuartel general como lo han denominado en las noticias. Intentó volver a su casa, pero su mamá no lo acepta. Quiere estudiar Ingeniería Comercial en la Universidad de Chile. Pero hoy no tiene ni un peso con que comprar algo para comer. Esta noche intentaría dormir sólo un rato porque a las 5 de la mañana tiene que estar en el Liceo por el Paro. No va a dejar de luchar por él ni por sus compañeros… aunque lo pierda todo…


